El Edificio
Durante la exposición "Camino a Shanghái", que se celebra del 20 de enero al 7 de febrero de 2010, se está mostrando este vídeo en el que se muestra el desarrollo de las obras del Pabellón.
Para realizar el proyecto básico y de ejecución del Pabellón de España en la Exposición Universal Shanghái 2010, la SEEI organizó ya en 2007 un concurso público de primeras ideas al que se presentaron 18 de los estudios españoles de mayor proyección internacional.
El jurado -en el participaban prestigiosos arquitectos-, eligió el proyecto del Estudio Miralles-Tagliabue, radicado en Barcelona y fundado por el arquitecto catalán Enric Miralles (1955-2000) y la milanesa Benedetta Tagliabue (que lo dirige tras la muerte de su marido). Entre sus proyectos más emblemáticos figuran el Parlamento de Escocia, la sede de Gas Natural y el mercado de Santa Caterina, ambos en Barcelona, y la reforma del barrio portuario de Hamburgo.
Con un presupuesto de 18 millones de euros, el Pabellón tendrá una superficie útil de más de 7.500 metros cuadrados, que se edificarán sobre una parcela de 6.000 m2.
Además de los espacios destinados a albergar los contenidos expositivos, el Pabellón contará con un bar de tapas, instalaciones para celebrar actos y recepciones oficiales, un auditorio con capacidad para 150 personas, sala multiusos equipada con traducción simultánea, una sala de prensa con estudio para emisiones audiovisuales y un espacio de apoyo a las empresas españolas con salas de reuniones y despachos.
El Pabellón de España figura entre los más grandes de los países participantes junto a los de Francia, Inglaterra, Alemania e Italia. Se encuentra situado en la denominada sección C del recinto de la, en la orilla del río Huangpu y teniendo como vecinos a Suiza, Serbia, Polonia, Bélgica y Francia.
El Pabellón cesto
“Una arquitectura de contrastes y líneas sinuosas que combina la calidez de los materiales orgánicos y las nuevas tecnologías”
El Pabellón de España ofrecerá al visitante una apariencia espectacular combinando las últimas tecnologías con la utilización -a una escala jamás usada- de un material tradicional, el mimbre, que recubre íntegramente su fachada. Ya antes de su terminación ha sido bautizado como el “cesto español” por los medios de comunicación chinos, aludiendo a sus formas orgánicas, un esqueleto de 25.000 metros de tubo de acero que soportará 8.524 grandes placas de mimbre. Se trata sin duda de uno de los pabellones que más expectativas despierta en Expo Shanghài.
Tagliabue ha pretendido con su propuesta de pabellón huir del concepto tradicional de caja contenedora, abriendo paso a grandes espacios a la manera de cestos de mimbre que permitirán un tránsito fácil y fluido. “La plaza es para la ciudad lo que el patio para la casa, un lugar de respiro, de relax y de fiesta”, dice la arquitecta.
En el pabellón se emplearán materiales naturales sostenibles. La fachada contará con el mimbre como principal elemento de revestimiento, jugando con toda su potencialidad técnica, además, según Tagliabue, “el tejido en fibras naturales, una técnica artesanal de tradición ‘global’ utilizado tanto en Oriente como en Occidente, se convierte en hilo conductor entre España y China”.





